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20 Edición: Campo de Exterminio de Sujiatun: Juicio a la conciencia  
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Boletín de Derechos Humanos de Falun Gong, Edición 20

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Por Shizhong Chen

Por favor recuerde el nombre de Sujiatun. Un día será tan infame como Auschwitz y Dachau.

El Centro Nacional de Tratamiento de Trombosis de Medicina Tradicional China en la ciudad de Shenyang. Según una ex enfermera que trabajó allí, el campo de exterminio de Sujiatun está en un complejo subterráneo conectado con este hospital.

La unidad de calderas en el lado sudoeste del hospital. Hay dos puertas que conducen al complejo subterráneo del campo de exterminio de Sujiatun. Según testigos, los restos de los practicantes de Falun Gong son incinerados aquí después de que sus órganos son sustraídos.

El 8 de marzo de 2006, un periodista chino que huyó del régimen comunista chino reveló a practicantes de Falun Gong en los Estados Unidos noticias aterradoras: la existencia de un campo de exterminio secreto en Sujiatun, ciudad de Shenyang, provincia de Liaoning, China.

Según este periodista, más de 6.000 practicantes de Falun Gong han sido llevados a Sujiatun. "Creo que una vez que están ahí, ninguno puede volver a salir" dijo el periodista. Él también reveló que hay cámaras de incineración y un gran número de médicos. "¿Por qué hay cámaras de incineración? ¿Por qué hay tantos médicos adentro? Seguramente no es para tratar bien a los prisioneros. Es por algo que usted simplemente no puede imaginar..."

"El Partido Comunista definitivamente no permitirá que los presos sólo gasten comida. Entonces, ¿Por qué están allí?... todos van a ser asesinados y sus órganos serán sustraídos y distribuidos a los hospitales. La venta de órganos humanos es un comercio inmensamente lucrativo en China."

Los practicantes de Falun Gong no son las únicas víctimas de tales crímenes. Una semana después de la revelación del periodista, una ex enfermera cuyo ex-marido había participado en la sustracción de órganos de practicantes de Falun Gong también dio un paso adelante para declarar:

"Yo trabajé en el Centro de Tratamiento de Trombosis de Liaoning, que está al lado del campo de concentración. Mi ex-marido participó en la extirpación de córneas de practicantes de Falun Gong. Esto ha traído desastres a mi familia."

"A principios de 2001, el hospital asignó a mi marido para remover córneas de practicantes de Falun Gong en secreto. Al principio él me ocultó esto, pero lentamente sentí que él estaba en una gran agonía, a menudo tenía pesadillas y estaba siempre estresado. Después de repetidas preguntas, me dijo la verdad en 2003."

"Él sabía que eran practicantes de Falun Gong. Todos los médicos que participaron sabían. Les dijeron que eliminar a Falun Gong no era un crimen, sino una ayuda al Partido Comunista para hacer la 'limpieza'. Los que eran llevados a las mesas de operaciones eran anestesiados. La gente mayor o los niños eran los más usados para la sustracción de córneas."

"Cuando mi ex-marido me contó esto, él ya no podía seguir aguantando el tormento de hacer tales maldades y decidió irse de China para escapar del horror. Él me dijo: posiblemente no puedes saber mi desesperación, porque aquellos practicantes de Falun Gong todavía estaban vivos. Es diferente de extirpar órganos de personas muertas -ellos estaban vivos."

"A causa de esto, me divorcié de él. Le dije: tu carrera está acabada; ya no serás capaz de sostener un escalpelo."

"Sé que todavía hay practicantes de Falun Gong en aquel hospital", dijo esta enfermera al final. "Espero que este crimen pueda ser expuesto ante la sociedad internacional tan pronto como sea posible, para poder salvar sus vidas. Con mi revelación también espero expiar el delito de mi familiar."


El Sr. Zuo Zhigang, de 33 años de edad, trabajaba en una compañía de computadoras en Shijiazhuang, provincia de Hebei. El 30 de mayo de 2001, la policía de la ciudad de Shijiazhuang y la “oficina 610” lo arrestaron. Ese mismo día lo golpearon hasta matarlo en la Estación de Policía del Distrito de Qiaoxi. Su cuerpo estaba cubierto de cicatrices. Una de sus orejas estaba de color morado oscuro y había dos agujeros grandes de forma cuadrada en su espalda. Tenía una marca en su cuello que señalaba que habían jalado fuertemente una cuerda alrededor del mismo.

El Sr. Ren Pengwu de la ciudad de Harbin, provincia de Heilongjiang. El 16 de febrero de 2001 fue arrestado por la policía del condado de Hulan y después detenido en el Segundo Centro de Detención del condado de Hulan. Antes del amanecer del 21 de febrero, fue asesinado y todos sus órganos internos, desde la faringe y laringe hasta el pene, fueron sustraídos. Después de eso las autoridades cremaron rápidamente sus restos.

Al rededor de las 3:00 p.m. el 14 de mayo de 2002, dos policías arrestaron a la Sra. Wang Yunjie porque ella practicaba Falun Gong. En diciembre de 2002, después de privarle el sueño por muchos días, la policía arrancó su camisa y electrocutaron sus pechos con dos bastones eléctricos durante 30 minutos. Luego la forzaron a permanecer de pie durante toda la noche. Ellos rasgaron unas sábanas, cruzaron y ataron sus piernas en una dolorosa posición, esposaron sus brazos por atrás de su espalda, y ataron la parte superior de su cuerpo con sus piernas, haciendo que parezca una pelota. Luego la suspendieron en el aire de las esposas por siete horas. El dolor era agonizante. Después de esto la Sra. Wang no pudo enderezar su espalda y no pudo sentarse derecha. Las descargas eléctricas desfiguraron sus pechos y eventualmente desarrolló infecciones serias. Cuando el campo se dio cuenta de que ella estaba muriendo, dieron la orden a su familia de pagar 2000 yuan por su liberación.


La Sra. Wang Xia fue sentenciada a siete años en un campo de trabajo forzado. Ella comenzó una huelga de hambre para protestar por su tortura. Como resultado, los guardias la alimentaron por la fuerza dejando los tubos en su esófago durante 7 a 14 días por vez. La ataron a una cama de tal forma que no se podía mover, le inyectaron drogas desconocidas y la colgaron para golpearla. En julio de 2004, después de mucha tortura, pesaba sólo 20 kilogramos, a menudo perdía la conciencia, mostraba signos de severos desórdenes mentales, y había perdido la memoria. Luego fue liberada del campo de trabajo forzado. Debido a que su caso fue expuesto en páginas de Internet del extranjero, ella “desapareció” en septiembre de 2005.


El Sr. Wang Bin, fue arrestado por apelar al gobierno y detenido en el Campo de Trabajo Forzado de Dongfeng, Xinchun. En la noche del 27 de septiembre de 2000, los guardias del campo de trabajo forzado les dijeron a cinco prisioneros que les iban a reducir las sentencias si lo golpeaban lo suficientemente fuerte y que serían castigados si no lo hacían. La golpiza lo rompió el cuello y venas importantes al Sr. Wang, sus amígdalas resultaron dañadas, sus ganglios linfáticos quedaron aplastados y muchos huesos se fracturaron. Había moretones por todo su cuerpo. Perdió la conciencia en ese momento. Cuando finalmente lo llevaron al Hospital Popular de Daqing, era muy tarde para salvarlo. En la noche del 4 de octubre de 2000, el Sr. Wang falleció a los 47 años de edad. Sin embargo, dos doctores del hospital quitaron su corazón y su cerebro. La foto muestra que cortaron y abrieron su cuerpo.

Las víctimas no se limitan sólo a chinos. Es un secreto a voces que China se ha convertido en la capital mundial de transplantes de órganos, y envía órganos humanos a países cercanos como Tailandia. Decenas de miles de personas de diferentes partes del mundo han recibido transplantes de órganos en China y Tailandia, seguros de que los órganos habían sido obtenidos legalmente. ¿Cómo se sentirán ellos y sus cirujanos cuando sepan de la salvaje cosecha de órganos, aun si los órganos sustraídos de los practicantes de Falun Gong fuesen sólo una porción de todos los órganos humanos utilizados en las operaciones de transplante? ¿Hay alguna forma de que ellos se quiten la duda? ¿Querrán ellos averiguarlo? ¿O ellos se quedarán con la duda y evitarán para siempre admitir que fue “transplantado en China”?

Otro médico recientemente afirmó que extraer los órganos de prisioneros vivos es común en China. ¿Cuántos campos más como Sujiatun existen?

Fue precisamente porque detestamos tales terribles crímenes que la humanidad prometió “¡Nunca más!” después del horror del Holocausto. Sin embargo, mientras esta promesa aún suena en los oídos de los sobrevivientes del Holocausto, estamos por presenciar otro horror –¿o ya lo estamos presenciando? ¿Cómo nos explicamos y le explicamos a nuestros niños que hemos observado la sistemática erradicación de Falun Gong por más de seis años y hemos permitido que lleguen a aparecer fábricas de recolección de órganos como Sujiatun?

No se debe a la falta de información. Desde julio de 1999, los practicantes de Falun Gong en China siempre han estado tomando grandes riesgos para recoger y enviar diariamente al exterior información detallada sobre las extensas y severas violaciones de derechos humanos cometidas por el régimen comunista chino. Los practicantes de Falun Gong en el extranjero han trabajado arduamente para difundir esta información a gobiernos, medios, líderes de opinión, las Naciones Unidas y al público en general para apelar por su atención.

Informes de las Naciones Unidas

No es porque la información no sea confiable. En los últimos años, muchos reporteros especiales de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas han citado en sus informes anuales numerosos casos de tortura y asesinato de practicantes de Falun Gong por parte del régimen chino. La Reportera Especial Asma Jahangir escribió en su informe de 2003: “La crueldad y brutalidad de estos actos alegados de tortura van más allá de toda descripción.” El 15 de octubre de 2004, siete Reporteros Especiales enviaron una carta conjunta a China para expresar su preocupación sobre la persecución a Falun Gong. Estos Reporteros Especiales son las autoridades más respetadas en derechos humanos. Sus descubrimientos y opiniones sobre la persecución del régimen chino contra Falun Gong se imprimieron en miles de miles de copias y se enviaron a los gobiernos del mundo y los medios de comunicación.

La historia, lamentablemente, se repite. Tal como la información sobre el Holocausto proporcionada por grupos judíos fue dejada de lado o minimizada debido a "la naturaleza infundada de la información " y a sus "fuentes parciales", la información sobre los practicantes de Falun Gong sufrió el mismo destino. La historia también nos ha enseñado que todas las grandes atrocidades ocurrieron cuando no hubo suficiente exposición en los medios de comunicación, cuando se ignoraron señales peligrosas por ser "incompletas" o "infundadas" o de "fuentes parciales" - cuando prevalecen los engaños de los malvados, cuando el silencio les permite continuar haciendo el mal sin trabas y pasando inadvertidos.

La historia, sin embargo, nunca se repite exactamente igual.

Ahora no hay ninguna confrontación militar o ideológica importante en el mundo. Mientras que los Aliados no tuvieron el objetivo de salvar a las víctimas de Holocausto, al menos estaban luchando contra los Nazis y decididos a ganar la guerra. Ahora no tenemos esa excusa. Por el contrario, al parecer estamos decididos a ganar el mercado en China.

La tecnología está mucho más avanzada ahora de lo que estaba en la Segunda Guerra Mundial, e incluso no tenemos que estar en Auschwitz o Buchenwald para saber qué está pasando allí. Si 6.000 personas fueron metidas en Sujiatun y ninguno ha salido, ¿qué tan difícil es ver desde satélites de vigilancia la entrada y salida de tráfico sospechoso y entender que se trata de un campo de exterminio?

Ahora hay muchas leyes internacionales de derechos humanos que no estaban disponibles antes de los juicios de Nuremberg, y ahora hay muchos mecanismos de protección y vigilancia implementados por las Naciones Unidas. ¿Es difícil exigir una investigación internacional en base a la seria denuncia de la existencia de un campo de exterminio? ¿Para qué se establecieron esas leyes internacionales de derechos humanos?

No siempre ignoramos información incompleta o infundada de China, pese a todo. Cuando el Dr. Jiang Yanyong reveló la mentira mortal del régimen chino sobre la epidemia del SRAS, la carta del médico jubilado a los medios de comunicación sólo contenía lo que él había oído de sus colegas. ¿Acaso el mundo vaciló un segundo porque la información era "incompleta" o "infundada"? ¿Por qué la falta de información no evitó una acción decisiva de la comunidad internacional? De hecho, su carta fue enviada sólo a medios de comunicación chinos, pero los medios occidentales se apropiaron de ella y la hicieron pública. ¿Por qué el mundo reacciona de manera tan diferente a las noticias sobre el SRAS y las noticias sobre Sujiatun, ambas de importancia vital? ¿No es porque Sujiatun se trata sobre las vidas de otros?

Si esto no es suficiente para hacernos ver el lado egoísta de nuestra humanidad, considere esto: si Sujiatun pasara en cualquier otra parte que no fuera China, sea en países democráticos o en Corea del Norte, Sudán o Cuba, habría causado protestas mayores. Sólo la avaricia humana por los beneficios económicos de China ha evitado que el campo de exterminio de Sujiatun sea una cuestión internacional.

"Los males que procuramos condenar y castigar han sido tan calculados, malignos y devastadores, que la civilización no puede tolerar que sean ignorados, porque no puede sobrevivir si esto se repite". Justice Jackson sabía del legado que dejarían los juicios de Nuremberg al bosquejar su discurso de apertura. Si hubiera vivido para ver las equivocaciones posteriores a Nuremberg, podría haber sido más introspectivo y llevar a juicio a la conciencia humana y a cómo ésta puede permitir que los males continúen ocurriendo.

Si quiere publicar nuestro artículo, por favor escriba a: letter@falunhr.org



Estimados ciudadanos del mundo,

Esta es nuestra primera carta conjunta entre el Grupo de Trabajo de Derechos Humanos de Falun Gong y la Fundación Conciencia.

Muchos de ustedes, después de leer las historias impactantes de las salvajes torturas y los asesinatos a practicantes de Falun Gong por parte del régimen chino, han preguntado: "¿Por qué no lo sabíamos?" y "¿Qué podemos hacer?" Vuestras preguntas y comentarios hicieron que nos diéramos cuenta que exponer la maldad no es suficiente y que debemos poner la conciencia en acción. Por lo tanto hemos decidido formar la Fundación Conciencia para proporcionar una amplia base para que la gente apoye la conciencia humana, y hemos adoptado la “conciencia en acción” como nuestra consigna.

Nuestro anuncio se adelantó debido a algunas noticias espantosas sobre la recolección de órganos de practicantes de Falun Gong vivos en el campo de exterminio de Sujiatun en China (ver el artículo arriba). Mientras pedimos disculpas por nuestro sitio de Internet diseñado apresuradamente (http://www.consciencefoundation.org), en respuesta a las estremecedoras noticias, lo alentamos a tomar medidas para:

  1. Difundir las noticias a sus amigos. Si todos lo hacemos, este medio de la gente será más poderoso que aquellos grupos de noticias que se preocupan más por su mercado chino;
     
  2. Ponerse en contacto con sus gobiernos para impulsarlos a realizar una investigación internacional sobre el campo de exterminio de Sujiatun;
     
  3. Para contactar con el gobierno argentino:

    Señor Presidente de la Nación, Dr. Néstor Kirchner
    Dirección de Documentación Presidencial,
    Balcarce 24
    Cdad. Aut. de Buenos Aires (C.P. 1064)
    Teléfono: 4344-3600

    Ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto
    Dr. D. Jorge Taiana,
    Esmeralda 1212
    (1007) Cdad. Autónoma de Buenos Aires
    Teléfono: 4819-7000
    webmaster@mrecic.gov.ar

    Ministro de Justicia y Derechos Humanos
    Dr. D. Alberto Iribarne,
    Sarmiento 329
    (1041) Cdad. Autónoma de Buenos Aires.
    Teléfono: 4328-3015/19

  4. Ponerse en contacto con el Secretario General de las Naciones Unidas, Sr. Kofi Annan y Alta Comisionada para los Derechos humanos, Sra. Louise Arbour, y exigir una intervención urgente de sus oficinas:

    Hon. Kofi Annan, Secretario General
    Oficina General de las Naciones Unidas
    First Avenue at 46th Street
    New York, NY 10017
    Oficina de Prensa: (509) 510-2563 ext.: 6343
    inquiries@un.org

    Louise Arbour
    Alta Comisionada para los Derechos Humanos de las NU

    1211 Geneva 10 Switzerland
    Portavoz:      +41 (22) 917-9375
    Relaciones de Prensa:     +41 (22) 917-3309
    Relaciones Externas: +41 (22) 917-3965
    Fax:                      +41 (22) 917-0092
    jdiaz.hchr@unog.ch
     
  5. Contactar a las delegaciones del Comité Internacional de la Cruz Roja de su área y pida su intervención: http://www.icrc.org

Puede encontrar otros proyectos de acción en nuestro sitio de Internet, y le mantendremos informado mientras desarrollamos más proyectos.

Por la conciencia,

La Fundación Conciencia

Para firmar la petición en línea:

http://www.falunhr.org/te/index.php?signature=1&lang=sp


Exhibición de pinturas:

http://falunhr.org/te/


Información adicional

¿Qué es Falun Gong?
¿Por qué está siendo perseguido en China?
Situación actual de la persecución en China

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